

Virgo llega para invitarnos a mirar hacia adentro y preguntarnos qué necesitamos soltar. Es la energía de la poda: no se trata de cortar por cortar, sino de reconocer qué rama ya no acompaña el crecimiento, para que lo esencial florezca con más fuerza.
Esta meditación guiada acompaña ese proceso.
Una práctica para volver al presente, ordenar lo interno y sostener el hábito de vaciarnos con amor, aunque sea unos minutos por día.
Te invitamos a hacer este ejercicio las veces que lo necesites, cada vez que sientas que tu lago interior pide un poco más de calma.
